Hola Miguel Angel:

Efectivamente, así es, mi única experiencia nocturna en El Teide, fué hace muchos años, en verano, hacía fresquito pero no el que hace en invierno. Boca arriba tendido sobre una manta y mirar la bóveda celeste, fué una "experiencia acojonante" no somos nada y el que se crea que es algo, está totalmente equivocado.

Otro gran recuerdo fué en un viaje en coche con otros compañeros de Ormazabal, desde Madrid hasta Bilbao, pasado el desfiladero de Pancorbo, uno de los acompañantes, muy aficionado a la Astronomía, ordenó al amigo que conducía que parase el coche, estuve observando el cielo "La Vía Lactea" me acojoné, impresionante lo que estaba observando, era la primera vez que la veía.
Resumiendo "no somos nada"

Lacteacosicos saludos
Antonio
p.d.
no conocía este documental, muy bueno, si señor. Felicidades para su autor y el equipo